—¿Quién crees que era esa gente? No era gente común. Si te dijera sus nombres, que no te los voy a decir, pero si lo hiciera, creo que no volverías a dormir tranquilo
Busque en Google "Fiesta Rotschild 1972" y entenderá la controversia y revelación de la película, así como el posible eventual asesinato de su director, el legendario Stanley Kubrick.
Pocas son las obras que, con maestría casi quirúrgica, logran retratar los rincones más velados del poder y exponer, mediante símbolos y atmósferas cuidadosamente orquestadas, aquello que jamás sería admitido públicamente. Kubrick, maniático del detalle, no se limitó a contar una historia: construyó un espejo preciso de un mundo que opera detrás de cortinas doradas en donde el deseo, el control y el ritual se acoplan como piezas de un engranaje que solo unos pocos han visto.
Ojos Bien Cerrados incomoda y revela, apunta con el dedo. Cuando una película toca nervios tan profundos, no es extraño que su creador haya terminado envuelto en un halo de misterio, pues la repentina muerte de Kubrick, ocurrida cuando la película todavía no se terminaba de rodar, no hizo más que profundizar en un retorcido laberinto de sospechas y simbologías (mismo destino, de hecho, que se llevó el director italiano Paolo Pasolini al adaptar los 120 días de Sodoma).
Casos como el de Jeffrey Epstein, Diddy Combs, Marc Dutroux, las redes pederastas de Hollywood y el Vaticano, el caso Bar, etc., así como los relatos de Cisco Wheeler, Brice Taylor o Kim Noble, no hacen más que reforzar lo que muchas películas nos revelan a modo de primado negativo.
¿Qué es primado negativo? Es una teoría que afirma que las élites, instituciones de poder o grupos con agendas ocultas preparan psicológicamente al público mostrando en películas, series, videoclips, novelas o medios de comunicación versiones ficcionalizadas de crímenes, abusos, rituales o planes reales, para que estos hechos se perciban como algo falso y ficticio, típico de películas hollywoodenses. Así, el primado negativo predispone a la mente a aceptar, tolerar e ignorar algo malo, presentándolo como entretenimiento o como simples cosas que no sucederían en la vida real.
El problema es que Ojos Bien Cerrados no entra en la categoría de primado negativo como otras películas, además de que el propio Kubrick se dio grandes libertades con la trama y su desarrollo en comparación con el libro, funcionando como una posible denuncia que buscaba retratar el mundo de las élites, algo que ya hemos visto en muchas otras obras que efectivamente entran en la categoría de primado negativo.
Bajo esta perspectiva, la película de Stanley Kubrick le añade un toque todavía más profundo, macabro y tétrico al relato original de 1925, "Novela de Sueños" del escritor austriaco Arthur Schnitzler, retratando cómo operan estas sectas elitistas que por milenios se han mantenido en el poder. Es como si el propio Kubrick hubiese usado a Schnitzler para exponer rituales de élite.
En la presente publicación analizaremos tanto la película de Kubrick como el texto original de Schnitzler.
