En los textos sagrados de la Antigua Mesopotamia, podemos encontrar a una raza denominada "Igigu", que en lengua sumeria significa: "Los de Ojos Penetrantes". Esta es una traducción acertada puesto que corresponde a la transliteración directa de la lengua sumeria, ya que "igi" significa ojo (y también es usado como logograma en el idioma acadio), mientras que "gi" o "gu" significa penetrar. Otros autores también traducen el nombre como; "Los Vigilantes" o "Los que miran y ven".
Las primeras referencias a esta raza en textos y tablillas, se remontan al año 2.350 a.n.e., mucho antes de la aparición de la primera dinastía babilónica, sin embargo, también se han encontrado estatuas de estos seres cuya antigüedad supera con creces los 6.000 años, por lo tanto, estamos frente a una raza que ha sido un pilar fundamental dentro de la religión mesopotámica, razón por la cual han sido nombrados durante milenios en diferentes textos sagrados, en donde también eran llamados "Dioses Menores", debido al rol que ejercían en el planeta.
Las primeras referencias a esta raza en textos y tablillas, se remontan al año 2.350 a.n.e., mucho antes de la aparición de la primera dinastía babilónica, sin embargo, también se han encontrado estatuas de estos seres cuya antigüedad supera con creces los 6.000 años, por lo tanto, estamos frente a una raza que ha sido un pilar fundamental dentro de la religión mesopotámica, razón por la cual han sido nombrados durante milenios en diferentes textos sagrados, en donde también eran llamados "Dioses Menores", debido al rol que ejercían en el planeta.
En efecto, los Igigu fueron una raza esclava que estaba sometida bajo el yugo y control de los dioses Anunnaki, según podemos leer en múltiples tablillas, entre ellas la de "Atrahasis". En esta publicación vamos a entrar en detalle sobre esta raza, la cual fue desencadenante en el proceso de la creación del hombre moderno.









