> Funeral Vudú: julio 2023

domingo, 23 de julio de 2023

Maneki-neko: el Gato Japonés de la Buena Suerte


Los gatos han sido un símbolo milenario de prosperidad y abundancia en el folclor y en la tradición del lejano oriente, siendo figuras muy queridas y respetadas. Básicamente, estos simpáticos animales se asocian con fortuna, buena suerte y armonía.

En el Budismo por ejemplo, los gatos denotan conocimiento, vigilancia, pureza y equilibrio, que son importantes virtudes para el desarrollo de la espiritualidad. El taoísmo, que afirma que hay una energía universal impregnando el mundo, nos cuenta que los gatos son la epítome del yin y el yang; un equilibrio perfecto entre lo manso y lo salvaje, entre lo sociable y la soledad, entre la acción y el descanso. Con este particular temperamento, los gatos serían fuerzas armoniosas benéficas que hacen fluir la energía.

Por estas y muchas otras características positivas, los gatos se han inmortalizado en el corazón de la cultura popular a través de adorables figuras ornamentales: los Maneki-neko, que brindan una actitud optimista y que llaman a la buena fortuna.

En Japón por ejemplo se encuentra un templo budista llamado Gōtoku-ji, ubicado en el distrito de Setagaya, Tokio, que se caracteriza por albergar a cientos y miles de gatitos ornamentales, e incluso, se afirma que fue en este lugar en donde nacieron las primeras figurillas, datando del siglo XVII.

A día de hoy estos adorables gatitos adornan los hogares, oficinas, negocios, y básicamente cualquier escaparate alrededor del planeta. 

Y en la presente publicación conoceremos la historia y el significado tanto espiritual como esotérico de los famosos Maneki-neko.


viernes, 14 de julio de 2023

Principios de la brujería verde y herbalismo (extracto de la "Enciclopedia de Hierbas mágicas" de Scott Cunningham)

La naturaleza nos ha previsto de una verdadera despensa mágica con todos los elementos vegetales que cubren nuestro planeta, esto incluye plantas, hierbas, frutas, verduras, raíces, tallos, flores y maderas. Todo elemento vegetal posee increíbles propiedades tanto medicinales como mágicas, incluso aquellas tan comunes como las que adornan nuestros jardines o las que encontramos en un supermercado. El herbalismo mágico es de hecho el empleo de dichos poderes, y en esta publicación se adjunta un resumen sobre los principios de la brujería verde expuestos en el libro "Enciclopedia de las hierbas mágicas" del wiccano Scott Cunningham.


sábado, 1 de julio de 2023

El Papa Juan Ánglico o la historia borrada de Juana de Ingelheim: la primera y única Papisa


El cristianismo ha sido cuna de abominables actos de corrupción. Su largo historial de crímenes acredita una terrible serie de casos espeluznantes que son, sin lugar a dudas, un recordatorio de que sus mandatarios gobiernan para satisfacer sus propios deseos mundanos, y que sus dogmas son el arma predilecta para llevarlos a cabo.

Dentro de esta amalgama de historias turbias que giran en torno al cristianismo y al Vaticano, encontramos un caso bastante particular y curioso; un episodio que cayó al olvido producto de la censura. 

Nos referimos al caso de la Papisa Juana de Ingelheim, mejor conocida en el mundo eclesiástico bajo el nombre de Juan Ánglico.  

Juana la Papisa es uno de los personajes más fascinantes y extraordinarios de la historia occidental, y a su vez, uno de los más desconocidos. Son pocos los que han oído hablar alguna vez de Juana la Papisa, y éstos en su mayoría la creen inventada.

Pero durante cientos de años, hasta mediados del siglo XVIII, el reinado de Juana fue universalmente conocido y aceptado como verdad, incluso por miembros importantes del clero ortodoxo.

A lo largo de muchos siglos, la Iglesia Católica se encargó de borrar las comprometedoras huellas históricas de Juana y de cualquier alusión a su imagen.

La virtual desaparición de Juana de la conciencia moderna atestigua la eficacia de aquellas medidas. 

Hoy, la Iglesia Católica presenta dos argumentos principales en contra del supuesto papado de Juana: primero, la ausencia de cualquier referencia al respecto en documentos contemporáneos de la época, y segundo, la falta de un periodo de tiempo suficiente para regir, pues se dice que Juana estuvo en el trono entre el mandato de León IV y Benedicto III, es decir, entre el año 855 al 857, no pudiendo haber un espacio de tiempo disponible para un reinado intermedio.

Pero estos argumentos no son concluyentes, y muy por el contrario existen pruebas sólidas que las refutan. 

No puede sorprender que Juana no aparezca en registros contemporáneos dado el tiempo y la energía que la Iglesia, según su propia admisión, ha dedicado a expurgar sus menciones. De igual modo el hecho de que Juana viviera en el siglo IX, el periodo más oscuro de la edad oscura, hizo fácil la tarea de borrar su reinado. 

Sin embargo, hasta la presente fecha han sobrevivido varios vestigios sobre la vida y reinado de Juana de Ingelheim.